Amanece lloviendo y Ainara esta bastante fastidiada. Decidimos darnos un dia de tregua y nos dedicamos a jugar al mikado y a vaguear que de vez en cuando no hace danho. A la noche conocimos a Daniel, un holandes que siguio con nosotros gran parte del viaje.
Descubrimos que la unica que habia probado las gambas de regalo de la estacion de buses era Ainara.
sábado, 26 de enero de 2008
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